Un shock de costos que impacta en la vida de muchas familias
Las restricciones con el combustible, y su impacto en la paralización o reducción de importantes actividades económicas y sociales, empiezan a tener su efecto negativo en el incremento de los precios de bienes y servicios destinados a la población.
Ello es una de las mayores preocupaciones para muchas familias, que enfrentan una pérdida significativa del poder adquisitivo frente al encarecimiento constante de productos básicos como granos, viandas, verduras y carnes.
Esta tendencia se ha mantenido en los últimos años, pero se ha intensificado con la reciente agravación de la crisis económica en el país, relacionada con la escasez de combustible, apagones prolongados y restricciones externas al suministro energético, como consecuencia de la política de asfixia proveniente de Estados Unidos.
Así, bajo el pretexto de que la gasolina o el diésel además estar escasos han aumentado su valor, con "mayor furia" en el mercado informal, conductores privados han duplicado o triplicado el precio del transporte de pasajeros y de cargas, con los consiguientes desequilibrios también en la sociedad.
Algunos expertos han señalado que durante el tiempo que permanezca el endurecimiento de las restricciones para importar combustible, es previsible que el efecto en la economía no sea solo recesivo, sino también inflacionario, con su correspondiente impacto sobre los hogares.
Con un escenario tan complejo se hacen imprescindibles no sólo eficientes mecanismos de distribución de insumos básicos, donde el Estado juega un papel central, sino mayores controles.
Una alerta en varios perfiles de Facebook alude que en los últimos días se ha estado viendo por redes sociales, en negocios particulares y mipymes un aumento en los precios de productos de alta demanda sin justificación alguna, violando a la cara la Resolución 225/2025, del Ministerio de Finanzas y Precios.

Al respecto la nota subraya que se mantienen los precios establecidos para el pollo troceado, el aceite (excepto Oliva), la leche en polvo, las pastas alimenticias, las salchichas y el detergente, pues estos productos están exentos del pago de impuesto aduanero, para facilitar su importación y venta.
Pero como también escribió en Facebook un usuario llamado Mayle Teruel, la Resolución 225 fue emitida cuando el cambio oficial del usd era 1x 124, actualmente es 1 x450, y el transporte es un gasto que va directo en la ficha de costo.
Afirma que existen otros gastos asociados al costo, que han aumentado, y es muy claro entender que esos precios (de los productos mencionados) hoy dan pérdidas a los negocios, en tanto también las empresas tienen que generar ingresos y no pérdidas.
Lo correcto sería modificar la Resolución 225 a los cambios actuales, opina Teruel.
En resumen como afirma el economista Joel Ernesto Marrill Domenech: "analizándolo económicamente, lo que pasa con la restricción de combustible más allá de los apagones, la gente lo va a sufrir en forma de inflación... A la larga es un shock de costos. Mayormente se va a trasmitir vía precio del combustible y con ello golpear los alimentos y el transporte. Y por la vía del tipo de cambio, debido a una mayor demanda de divisas para comprar combustible en dólares".
Por suerte, y así ha sido siempre, más aún en momentos de agudas crisis, el Estado busca alternativas o respuestas a sabiendas que la solución definitiva está en el incremento de la producción de bienes y servicios, por nuestros propios esfuerzos.
Autor: Fidel Benito Rendón Matienzo, del Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano de La Habana
(Fotos tomadas de Internet)