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publicado el 14/10/2026 11:03 am

Una habanera fiel a la radio y a la historia de la nación

En el capitalino poblado de Guanabacoa, donde las calles parecen guardar secretos y la historia conversa con quienes saben escucharla, nació María Salomé Companioni, el 14 de octubre de 1962. Allí comenzó a dar sus primeros pasos una extraordinaria mujer que, con transitar el tiempo, convertiría la palabra en oficio y en servicio a la Patria que tanto amó.

Durante más de cuatro décadas, Salo —o Saloweb, como la llamaban con cariño sus colegas— entregó su talento a la radio cubana. Pasó por Radio Reloj y Radio Rebelde, emisoras en las que dejó la huella de una periodista rigurosa, inquieta y cercana. En Rebelde llegó a ocupar la Jefatura de Información de la Revista Haciendo Radio, responsabilidad que asumió con la misma pasión con que enfrentaba cada jornada.

Fue también una de las pioneras del periodismo digital cuando internet comenzaba a abrir nuevos caminos para la comunicación en el país. Participó, como ponente, en festivales nacionales de la radio y recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Micrófono de la Radio Cubana, máxima distinción que se otorga en ese medio.

Sin embargo, quienes tuvimos la dicha de conocerla, más que sus premios, recordamos su sonrisa alegre y contagiosa, su conversación inteligente, el entusiasmo que ponía ante cada proyecto y la generosidad con que compartía un café mientras hablaba, con singular pasión, de su familia (el Orgullo Companioni), del periodismo, de la radio y de su amada Guanabacoa, cuna de otros grandes de la cultura cubana.

Salo igualmente formó parte, desde su fundación, del equipo de Gestión de Contenidos del Portal Habana 500, creado en saludo al aniversario homónimo de la capital de todos los cubanos, que luego devino en el Portal del Ciudadano de La Habana.

Al igual que en la radio, con extrema sencillez y naturalidad, supo transmitir a sus colegas que detrás de cada noticia hay siempre una persona, una necesidad y una historia que merece ser contada.

En la madrugada del pasado 7 de julio, un infarto cardíaco nos apagó su sonrisa. Pero la imagen de Salomé Companioni ha quedado flotando en los pasillos de las emisoras, en las páginas digitales, en la memoria de los colegas y en ese misterioso lugar que la radio conserva para quienes de verdad la amaron.

Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano de La Habana

(Fotos tomadas de Internet)

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