Aniversario 65 de su muerte. El joven que escribió con su sangre el nombre de Fidel
Eduardo García Delgado fue un joven artillero que resultó mortalmente herido el 15 de abril de 1961 cuando aviones procedentes de los Estados Unidos realizaron un ataque sorpresivo a varios aeropuertos cubanos.
Él antes de morir escribió, en forma simbólica, con su sangre el nombre de Fidel.
Eduardo García tenía al producirse su deceso tan sólo 25 años. Había nacido el 13 de octubre de 1935 en Cienfuegos.
Después de la victoria revolucionaria en 1959 fue uno de los primeros jóvenes en incorporarse a las Milicias Nacionales Revolucionarias. Más tarde pasó a integrar las tropas de la Defensa Antiaérea donde además de artillero fungió como instructor revolucionario.
En abril de 1961 se encontraba formando parte del grupo de jóvenes artilleros que se hallaban en uno de los aeropuertos cubanos, específicamente el que estaba en el que formó parte del Campamento Miliar de Columbia, en La Habana.
El 16 de abril de 1961 Fidel al hablar cerca de la entrada del Cementerio de Colón Fidel explicaba:
“No se trata del vuelo de un avión pirata, no se trata de la incursión de un barco pirata. Se trata nada menos de un ataque simultáneo a tres ciudades distintas del país, en un amanecer. Se trata de una operación con todas las reglas de las operaciones militares. Tres ataques simultáneos al amanecer, a la misma hora, en la ciudad de La Habana, en San Antonio de los Baños y en Santiago de Cuba, tres puntos distantes unos de otros, y sobre todo uno de ellos con respecto a los otros dos, llevados a cabo con aviones de bombardeo tipo B-26, con lanzamiento de bombas de alto poder destructivo, con lanzamiento de rockets y con ametrallamiento sobre tres puntos distintos del territorio nacional. Se trató de una operación con todas las características y todas las reglas de una operación militar.
Fue, además, un ataque por sorpresa; fue un ataque similar a esos tipos de ataques con que los gobiernos vandálicos del nazismo y del fascismo acostumbraban a agredir a las naciones.”
Cuando se produjo el ataque vandálico contra el aeropuerto militar en La Habana Eduardo García Delgado resultó mortalmente herido. Se le escapaba la vida pero antes de expirar logró con su sangre en una puerta escribir de manera simbólica el nombre de Fidel.
Inspirado en lo realizado por ese joven artillero el poeta cubano Nicolás Guillén creó una obra titulada “La Sangre Numerosa”. En dicho poema patentizó en forma metafórica:
“Cuando con sangre escribe
FIDEL, este soldado que por la Patria muere,
no digáis miserere:
esa sangre es el símbolo de la Patria que vive
Cuando su voz en pena
lengua para expresarse parece que no halla,
no digáis que se calla,
pues en la lengua pura de la Patria resuena.
Cuando su cuerpo baja
exánime a la tierra que la cubre ambiciosa,
no digáis que reposa,
pues por la Patria en pie resplandece y trabaja.
Ya nadie habrá que pueda
parar su corazón unido y repartido.
No digáis que se ha ido:
su sangre numerosa junto a la Patria queda.

El ataque a los aeropuertos militares constituyó el preludio de la llegada a Cuba el 17 de abril de 1961 de la invasión mercenaria que resultó igualmente enfrentada por el pueblo cubano, entre los que hubo muchos jóvenes que formaban parte de unidades de las Fuerzas Armadas y de las Milicias Nacionales Revolucionarias.
En menos de 72 horas la invasión mercenaria fue derrotada y así se le rindió un significativo y permanente homenaje a los que igual que Eduardo García Delgado supieron hacer realidad un principio martiano en el que se precisa que la muerte no es verdad, cuando se cumple bien la obra de la vida.
Por: Víctor Pérez-Galdós Ortíz y Maria Salomé Campanioni / Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano
Imágenes tomadas de perfiles institucionales de Etecsa y el ICS (Instituto de Comunicación Social)