65 años de la Organización de Pioneros “José Martí”
Este 4 de abril se conmemora el aniversario 65 de la creación de la Unión de Pioneros Rebeldes que después, al año siguiente, se conoció como Unión de Pioneros de Cuba y ya en 1977 en un congreso de la organización se decidió identificarla con su nombre actual, Organización de Pioneros José Martí (OPJM).
El antecedente más lejano en el tiempo de esta organización guarda relación con la creación en nuestro país en el año 1931 de la Liga de Pioneros de Cuba, auspiciada por el primer partido marxista leninista de Cuba.
Esa organización se dedicó, fundamentalmente, a propiciar la relación de niños y adolescentes que contribuyeron a ayudar a los presos políticos, así como participar en mítines y en otras actividades. La Liga de Pioneros de Cuba se disolvió en 1936.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, se fueron creando las condiciones para el surgimiento y posterior desarrollo de organizaciones de masas que agruparan a diversos sectores del pueblo.
Así por ejemplo en 1960 se crearon la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de la Revolución y la Asociación de Jóvenes Rebeldes, respectivamente, y en 1961 la de los pioneros.
En su etapa inicial la organización tuvo un carácter selectivo, es decir la integraban un grupo de niños destacados en las escuelas.
Ya a partir de 1966 se acordó convertirla en una gran organización de masas y por ende podían pertenecer a ella todos los infantes.
En 1977 se realizaron cambios en la estructura y funcionamiento de dicha organización con el propósito de lograr un mayor dinamismo y propiciar la participación de sus integrantes en múltiples actividades de carácter patriótico, culturales, deportivas y recreativas.
La Organización de Pioneros José Martí está presente en cada trinchera donde palpita el país, y organiza múltiples actividades que contribuyen a la formación y desarrollo de los niños, y su recreación.
Los pioneros están agrupados, en la organización, por edades y nivel en la enseñanza.
La Organización tiene como símbolos y atributos una bandera, el emblema y la pañoleta, que es azul para los pioneros de primero a tercer grado y roja para los estudiantes de cuarto a sexto.
Desde el propio año inicial de la Revolución Fidel sostuvo encuentros con niños y jóvenes.
Cabe recordar que el 14 de septiembre de 1959 en ocasión de realizarse en La Habana la conversión del campamento militar de Columbia en Ciudad Escolar Libertad, Fidel expresó en un emotivo encuentro con los niños presentes en el acto en unión de sus profesores: “Hacía, -y yo quiero que me oigan- hacía mucho tiempo que estábamos deseando esta oportunidad. De todos los actos y de todos los hechos que hemos vivido desde que iniciamos esta lucha revolucionaria, ningún momento más feliz para nosotros que éste. Les voy a explicar por qué: porque este acto de hoy, esta reunión de ustedes, los niños cubanos, con nosotros, es el acto más hermoso de esta Revolución; porque quiere decir que ustedes no van a vivir como nosotros, quiere decir que ustedes no van a sufrir lo que nosotros sufrimos.”
Y más adelante les planteó a los infantes: “Ustedes tienen hoy lo que nosotros estuvimos deseando siempre, es decir, que esta fortaleza desapareciera, y no pudimos ver realizado este sueño cuando nosotros éramos jóvenes como ustedes.
“¿Qué es lo primero que tienen que hacer?... ¡Ah!, estudiar. Entonces, el niño que no estudie no es un buen revolucionario, porque el niño que no estudie no sabrá hacer las cosas bien hechas y le pasará lo que nos pasa a nosotros, que vamos a hacer algo y no nos sale bien, todo lo bien que queremos. Así que el niño que no estudie no es un buen rebelde, no es un buen revolucionario, porque si quieren ayudar a la Revolución, si quieren ayudar a los rebeldes, si quieren ayudar a su patria, tienen que estudiar, porque el que no sepa hacer las cosas no puede ayudar a nadie, se equivoca y aunque las quiera hacer bien no las puede hacer bien, porque no sabe.”
También en otro singular instante, el primero de noviembre de 1991 en el Palacio de Convenciones en La Habana al hacer la clausura del Primer Congreso de los Pioneros Fidel aseguró:
“Creo que en nuestra juventud, en nuestros adolescentes y en nuestros pioneros, se expresa la obra de la Revolución y, en primer lugar, ese milagro social de que todos los niños tengan escuela, de que todos los niños estén matriculados.”
Y añadió: “Ustedes, por cierto, traen aquí color y belleza por fuera, pero mucho más importantes y lo que los hace diferentes son el color y la belleza que se llevan por dentro, las ideas que se llevan por dentro, los sentimientos que se llevan por dentro, que son los que ustedes han expresado en el día de hoy mediante la palabra de decenas y decenas de delegados, que era una décima parte de los que querían hablar en la plenaria de hoy.”
Y como un pionero más, Fidel, les ofreció sus criterios relacionados con el valor que le atribuía a las ideas, al señalar:
“Como decíamos el día de la clausura del congreso del Partido, las ideas de Martí no murieron ni fueron derrotadas cuando Martí cayó en Dos Ríos aquel 19 de mayo de 1895; ni las ideas de Maceo murieron o fueron vencidas cuando cayó en Punta Brava aquel 7 de diciembre de 1896. Las ideas no mueren ni son derrotadas, ni siquiera cuando mueren aquellos que defienden las ideas, si son justas como lo son nuestras ideas.
“Nuestras ideas no murieron el 26 de julio de 1953 cuando decenas de compañeros cayeron en los combates o fueron asesinados después de los combates. Aquellos que exterminaron la vida de numerosos compañeros después de torturarlos atrozmente, creyeron con seguridad que habían aplastado las ideas de la Revolución, y no sabían que ese día estaban multiplicando más que nunca y fortaleciendo más que nunca las ideas de la Revolución.”
Por Víctor Pérez-Galdós Ortíz y Maria Salomé Campanioni / Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano