Cese de colaboración médica cubana afectará asistencia sanitaria en la región
Perspectivas nada halagueñas y sí mucho dolor, angustia y desesperación se avecinan para la población de varias naciones latinoamericanas y caribeñas, tras sus gobiernos decidir el cese de la colaboración médica cubana.
Ello es fruto de la campaña de difamación, persecución y presiones por la administración del gobierno de Estados Unidos, encabezada por figuras como el secretario de Estado, Marco Rubio, cuyo único objetivo es socavar un modelo de cooperación que ha salvado millones de vidas en el mundo.
Por eso jamás podrá ser olvidada ni subestimada la presencia desde hace más de seis décadas de miles de médicos, enfermeras y técnicos de la salud de la mayor de Las Antillas en decenas de naciones del planeta, incluso en zonas remotas donde nunca antes había llegado un profesional sanitario ni organismos internacionales.
Sobran los ejemplos de tal altruismo, dedicación y desprendimiento en América Latina y el Caribe al enfrentar ellos epidemias, desastres naturales, crisis sanitarias, y sobre todo al brindar a diario asistencia con mucho amor, humanismo y profesionalidad a pacientes de baja solvencia económica o sin recursos para pagar la atención en hospitales y clínicas.
Según reportes de prensa y denuncias en redes sociales, pobladores y líderes comunitarios y de organizaciones populares de Jamaica, Honduras, Guyana y Guatemala se oponen a la criminal y sumisa decisión de sus gobiernos, al aceptar las amenazas y órdenes de Washington.
Este martes, en un post en X, el canciller cubano Bruno Rodríguez denunció la feroz presión y chantaje de Estados Unidos contra países de América Latina y el Caribe, para que desistan de la ayuda de las Brigadas Médicas Cubanas.
El ministro de Relaciones Exteriores advirtió que desde el despacho oval no sólo pretenden golpear el programa humanista y solidario creado por Cuba y Fidel Castro, y seguir cortando fuentes de ingresos a la economía de la mayor de las Antillas.
"Con ello, alertó, castigan a los pueblos y comunidades más desfavorecidas de la región, que durante décadas han recibido la atención médica cubana”.
Asimismo, el jefe de la diplomacia de la isla desenmascaró las pretensiones de Estados Unidos que “a cambio prometen recursos que sabemos que nunca llegarán ni beneficiarán a esas poblaciones”.
Un despacho de la agencia Prensa Latina señala que en este contexto, el pasado 4 de marzo el gobierno de Jamaica comunicó su decisión unilateral de terminar el acuerdo de cooperación en materia de salud con Cuba, como parte del cual se atendieron más de ocho millones 176 mil pacientes y se salvaron unas 90 mil vidas, según cifras oficiales.
También los profesionales de la Brigada Médica cubana en Honduras regresaron, tras el cese del convenio, por decisión de Tegucigalpa.
En ese país de Centroamérica, el personal sanitario cubano trabajó en 17 de los 18 departamentos, en la medicina pública, realizando más de 30 millones de consultas y casi 900 mil intervenciones quirúrgicas.
Guatemala asimismo anunció el retiro gradual de los profesionales cubanos, que laboraban en zonas rurales desde 1998.
(Por Fidel Benito Rendón Matienzo del Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano de La Habana)