Primero de Enero. La trascendencia histórica del triunfo de la Revolución cubana
¡Primero de Enero¡
Luminosamente surge la mañana
Las sombras se han ido. Fulgura el lucero
De la redimida bandera cubana.
Un destacado poeta cubano Jesús Orta Ruíz, conocido como el Indio Naborí, resumió así, con ese simbolismo, la trascendencia histórica que tenía para el pueblo cubano el primer día de un nuevo año, en este caso el identificado como 1959.
Se produjo el derrumbe de la dictadura militar reaccionaria que desde el 10 de marzo de 1953 se implantara en el país mediante un golpe de estado.
Desde entonces y durante años diversos hombres y mujeres del pueblo cubano se empeñaron en llevar adelante la lucha revolucionaria contra el régimen dictatorial.
Primero fue el asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y el Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, acciones concebidas y encabezadas por el entonces joven abogado Fidel Castro Ruz, después fue la expedición del yate Granma, también dirigido por Fidel, y las acciones combativas en las zonas montañosas y también en ciudades y poblados.
Ya en la etapa final del mes de diciembre de 1958 se hizo más que evidente que a la dictadura le era imposible contener las acciones de los combatientes revolucionarios no obstante los numerosos crímenes cometidos por los integrantes de las fuerzas armadas y de la policía.
En la provincia de Oriente ya Fidel estaba llevando a cabo la Operación Santiago para lograr la ocupación y control de Santiago de Cuba, mientras que en la parte central del territorio nacional el Comandante Ernesto Che Guevara encabezaba el ataque a Santa Clara y el Comandante Camilo Cienfuegos hacia algo similar al realizar el ataque del cuartel existente en el poblado de Yaguajay.
En otras partes de Cuba igualmente se hacía evidente la intensidad de acciones llevadas a cabo por otros grupos de combatientes revolucionarios.
Fue así como en la madrugada del primero de enero de 1959 el dictador Fulgencio Batista y algunos de sus más cercanos colaboradores tomaron la decisión de fugarse del país.
Contaron con el apoyo de elementos reaccionarios que pensaron apoderarse del poder y controlar la situación para así evitar un auténtico triunfo popular.
Pero no pudieron lograr ese objetivo. Precisamente Fidel tan pronto conoció en la mañana del primero de enero de 1959 lo ocurrido en La Habana ordenó desde Palma Soriano donde se hallaba y a través de Radio Rebelde a todos los combatientes revolucionarios a mantener en alto la lucha y a su vez posteriormente llamó al pueblo a decretar una huelga general revolucionaria.
Fue así como se logró garantizar la consolidación de la victoria de la Revolución.
Ya el propio primero de enero de 1959 en horas de la tarde el Comandante Raúl Castro fue hasta el cuartel Moncada y en horas de la noche Fidel entra en Santiago de Cuba.
En un emotivo encuentro sostenido con los habitantes de la heroica ciudad, en el Parque Céspedes, resume la trascendencia histórica de ese instante al exponer en el discurso que pronuncia: “Al fin hemos llegado a Santiago. Duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado.”
Con particular sinceridad y firmeza Fidel alertó al pueblo que la Revolución empezaba ahora y que no sería una tarea fácil sino una empresa dura y llena de peligros y más adelante precisó: “Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder”
Algunos años después en varios discursos pronunciados tanto en La Habana como en otros lugares de Cuba, Fidel hizo referencia a lo acaecido en ese primer amanecer del año 1959 en Cuba.
Precisamente el primero de enero de 1989 en el acto efectuado en Santiago de Cuba, en ocasión del aniversario 30 del triunfo de la Revolución, Fidel señaló: “El primero de enero no solo era la culminación de un largo esfuerzo de lucha de nuestro pueblo a lo largo de muchos años, a lo largo de casi 100 años en aquel momento; no solo percibíamos la victoria ese día, no solo fue el día de la victoria, fue también un día de grandes decisiones, decisiones fundamentales, y un día de grandes definiciones, un día de grandes enseñanzas, un día de gran aprendizaje, porque el día primero de enero no solo se alcanza la victoria, sino que fue necesario también defender la victoria.”
También Fidel puntualizó: “Aquel primero de enero tiene lugar un acontecimiento que ya habíamos previsto el 26 de Julio de 1953; en nuestros planes, a raíz del ataque al Moncada, estaba llamar al pueblo a una huelga general revolucionaria, y esa mañana llegó la hora, precisamente, de llamar a la huelga general revolucionaria. Creo que eso constituyó un acontecimiento excepcional.”