Specials

Rating 0 - Votos (0)

3 visitas

publicado el 08/10/2026 04:38 pm

La Habana y el legado eterno del Comandante Ernesto Che Guevara

Patrimonio de América Latina y del mundo, el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, el Che, también constituye un símbolo para el pueblo de La Habana, ciudad en la que dejó su imborrable huella.

La relación entre la capital cubana y el Che Guevara comenzó a adquirir una dimensión histórica desde el primer encuentro entre ambos, en la madrugada del 3 de enero de 1959, en los días iniciales del triunfo revolucionario.

La presencia del Guerrillero Heroico en La Habana estuvo estrechamente vinculada a las principales transformaciones políticas, económicas y sociales emprendidas por la Revolución, así como a la defensa de la soberanía nacional frente a las agresiones imperialistas.

Tras la victoria popular, el Che recibió la responsabilidad de ocupar la fortaleza de San Carlos de La Cabaña, instalación militar de gran importancia estratégica en la Ciudad. Desde allí contribuyó a consolidar el triunfo revolucionario y garantizar el control de puntos esenciales de la urbe hasta la llegada de la Caravana de la Victoria comandada por Fidel que, con su entrada triunfal del 8 de enero, dio inicio a una nueva etapa en la historia del país.

En la actualidad, aún La Habana atesora numerosos espacios ligados al entrañable guerrillero. Entre ellos destacan la mencionada fortaleza, así como la Plaza de la Revolución José Martí, en cuyos alrededores se alza, desde 1993, un monumento que honra la figura y el legado del Che.

 

En las instalaciones de La Cabaña, ubicada en la entrada de la bahía habanera, fijó el argentino su comandancia en los primeros meses de 1959. Desde esa posición sostuvo encuentros con Fidel y otros compañeros para analizar las medidas que pondrían en práctica en esa etapa inicial del proceso revolucionario cubano, entre ellas lo referido a la ley de Reforma Agraria, aprobada el 17 de mayo.

Actualmente allí existe un centro cultural, que forma parte del Parque Histórico Militar Morro-Cabaña, en el cual se conserva la memoria de aquellos días. La edificación está distribuida de la siguiente forma: Portal, Recepción, Oficina de trabajo, Exposición fotográfica, Baños, Habitación del Che, Sala de óleos sobre el Che, Taller de creación, así como salas de ajedrez, de lectura, polivalente y de protocolo.

Particularmente en la Sala de Ajedrez, además de los tableros expuestos, se exhibe una foto suya participando en una de las versiones del campeonato internacional "Capablanca in Memoriam”, en La Habana.

La Plaza de la Revolución José Martí, por su parte, es uno de los espacios más significativos de la capital vinculados con la vida y la obra del Che. En uno de los edificios que la rodean se encuentra el gran mural escultórico que reproduce su imagen, acompañado por la frase “Hasta la victoria siempre”, tomada de su carta de despedida a Fidel, en 1965.

El monumento, inaugurado en 1993, se ha convertido en símbolo de la presencia del Che en La Habana y de la vigencia de sus ideales internacionalistas. La imagen ha acompañado concentraciones populares, así como actos patrióticos y culturales que han tenido lugar en la inmensa explanada ubicada en la calle Paseo.

En esa histórica Plaza tuvo lugar la velada solemne que le rindiera el pueblo cubano en homenaje a su memoria tras conocerse que había librado su último combate en tierras bolivianas el 8 de octubre de 1967.

Al hablar en el acto, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, tras hacer un análisis acerca de la vida y la obra del Che Guevara, destacó: “No es fácil conjugar en una persona todas las virtudes que se conjugaban en él.  No es fácil que una persona de manera espontánea sea capaz de desarrollar una personalidad como la suya.  Diría que es de esos tipos de hombres difíciles de igualar y prácticamente imposibles de superar”.

Y, además, aseguró: “Él descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no solo era un hombre de acción insuperable:  Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura.  Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción”.

Ernesto Guevara de la Serna había nacido en la ciudad de Rosario, en Argentina, el 14 de junio de 1928, y desde joven demostró un carácter rebelde, arriesgado, audaz, una férrea voluntad y una gran sensibilidad entre la realidad de los pueblos del continente, la cual apareció en forma directa en los recorridos que hizo tanto por su país natal como por otras tierras de América.

Cuando era estudiante de medicina puso sus conocimientos al servicio de los necesitados, pero después llegó a aquilatar que el mal mayor que lastraba la vida de millones de hombres y mujeres sólo podía ser atenuado o curado con profundas transformaciones políticas, sociales y económicas, y que para ello resultaba necesario hacer primero la revolución.

Algunos años más tarde, cuando impartió una conferencia en el Ministerio de Salud Pública, en la capital cubana, exactamente el 19 de agosto de 1960, recordó lo que había significado ese viaje que hizo por varios países de América Latina en lo que respecta a su formación como revolucionario.

Señaló el Che al respecto: “Entonces me di cuenta de una cosa fundamental: para ser médico revolucionario o para ser revolucionario, lo primero que hay que tener es revolución. De nada sirve el esfuerzo aislado, el esfuerzo individual, la pureza de ideales, el afán de sacrificar toda una vida, una vida al más noble de los ideales, si ese esfuerzo se hace solo, solitario en algún rincón de América, luchando contra los gobiernos adversos y las condiciones sociales que no permiten avanzar”.

Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del Ciudadano de La Habana

(Fotos tomadas de Internet)

Your opinion matters
Leave your comments

When you make your comment, note that

  • You must not use offensive words.
  • It must be in relation to the topic.
  • It must published comply with the above policies to be published.




0 comments inserted