El Rampeño: ¿Estación de carga o garaje?
El Proyecto de Desarrollo Local (PDL) El Rampeño continúa la prestación de servicios dedicados solo a la recogida de desechos sólidos en los perímetros de las calles Línea, Calzada y otros en el barrio de El Vedado, municipio capitalino de Plaza de la Revolución.
En la práctica, estamos limitados por disponer de 10 triciclos con serias dificultades para su carga en nuestra especie de parqueo que cuenta con 40 KW generados por 64 paneles solares, afirmó Yassiel Hernández Ramón, en entrevista exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias.

Para nosotros, amplió su opinión, es imprescindible que la Empresa Eléctrica de La Habana acabe de instalar los tres transformadores que necesitamos y que la de Aguas de La Habana resuelva el problema que significa trabajar sin agua.
Advirtió que mientras persistan esas condiciones no seremos una Estación de carga, o solinera como también se llaman, pues hasta ahora hay que fregar los triciclos con cubos de agua que facilitan los vecinos y salir a buscar dónde cargarlos por la falta de electricidad.
Sin embargo, dijo que confía en la solución de esos problemas lo más rápido posible, porque es necesario ampliar la flota para cubrir otros territorios de la provincia, además de recolectar materiales reciclables a fin de contribuir al auto financiamiento del costoso proyecto PDL.
Mencionó en particular los choferes, los cuales perciben un salario básico de 15 mil pesos, aunque en ocasiones lo aumentan si extienden el horario de 7-10 am y por la tarde hasta entrada la noche, todo en dependencia del volumen de la carga.

Entre ellos hay una mujer, Ana Gloria Román Díaz, la única del grupo, de 57 años de edad y antigua ama de casa desvinculada del trabajo socialmente útil.
“Estoy muy agradecida por el hecho de que me hayan dado esta oportunidad, demostrar que puedo aportar algo y haberme sacado de la rutina cotidiana casera”.
Soy ayudante y gano lo mismo que ellos, pues recojo las bolsas de los que firmaron sus contratos de 100 pesos al mes y en el horario establecido, comentó.
Según especialistas, tales estructuras comunitarias, de por sí pequeñas, convierten la luz del Sol en energía para recargar vehículos eléctricos, teléfonos, tablets y equipos electrodomésticos básicos, y son una alternativa de la estrategia nacional para diversificar el uso de las fuentes renovables, ante la obsesión del gobierno estadounidense de acabar con la Revolución Cubana y su población, que llega hasta impedir la comprar de combustible en el exterior.
En medio de los apagones por crítica situación energética que impacta a los habitantes de los barrios y comunidades, estos nuevos espacios ya forman una red de 25 en la nación, con otros 15 en fase de proyectos de construcción, por encargo de la Empresa de la Industria Electrónica Camilo Cienfuegos, cuyo radio de acción abarca más de 15 en otros de la capital.
En el caso de "El Rampeño", en alusión al tramo La Rampa, de la célebre avenida 23, existe el criterio y su jefe Hernández Ramón lo comparte, de que el experimento del gobierno municipal contribuye a revitalizar el barrio desde el punto de vista social, sobre todo el cuidado y la preservación del medio ambiente, tan deteriorado por la indisciplina social que aumenta, aunque sus desperdicios por doquier afecten la salud.
Incluso, es vital que el presupuesto gubernamental recupere la inversión, disminuya sus pérdidas y reinvierta en equipos e instalaciones que se desgastan en tiempos tormentosos o no.
Fuente: ACN