Efemérides habaneras. 26 de mayo
1799. Nace en La Habana Felipe Poey y Aloy
Llegó a sobresalir como una figura cimera en la historia de las ciencias naturales en Cuba del siglo XIX. No sólo fue exponente notable de la ciencia universal, sino también, en su vida ciudadana e intelectual.
De una familia de origen francés, y dada la pobreza intelectual de las escuelas existentes en Cuba en la época colonial, realiza sus primeros estudios en Francia a donde fue enviado por sus familiares cuando contaba solamente cinco años.
Al regresar a Cuba se gradúa de bachiller en leyes y toma clases de Filosofía con el maestro Félix Varela, en el Seminario de San Carlos.
Años más tarde completa en España la carrera de Derecho, pero en la práctica nunca ejerce como abogado.
Se dedica al estudio de la naturaleza en Cuba, cuyo fascinante colorido incluye notablemente en desarrollar en él su deseo por la investigación. Su primera obra científica estuvo relacionada con las mariposas cubanas.
En 1861, al constituirse en La Habana la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales Poey está entre sus miembros fundadores.
Algún tiempo después, en 1877, se funda la Sociedad Antropológica y será su primer presidente. Fue también Socio de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País.
A la preparación de su obra más trascendental, Ictiología Cubana, dedica cerca de setenta años de su vida.
Felipe Poey y Aloy murió el 28 de enero de 1891 a la edad de noventa y dos años.
1964. Es Inaugurado en La Habana el Museo Nacional de Historia Natural Felipe Poey
Es una institución científica, cultural, especializada en la historia natural que tiene colecciones de estos perfiles, las estudia, y socializa principalmente a través de exhibiciones. El Museo atesora tres conjuntos de objetos considerados componentes del patrimonio cultural de la nación cubana: colecciones taxonómicas, fondos de exhibición y fondos documentarios.
Quedaron abiertas al público salas que abarcaban perfiles zoológicos, botánicos, geológicos, etnográficos y arqueológicos. Entre sus espacios expositivos más visitados y populares se encontraban la reproducción a escala natural de la Cueva número 1 de Punta del Este, de Isla de Pinos caracterizada por las pictografías aborígenes que conserva y el Planetario de La Habana.
La institución experimentó un proceso de reorganización en 1986 para convertirse en Museo Nacional de Historia Natural y el 6 julio de 1999 reabrió sus puertas, en su nueva sede, en la Plaza de Armas del centro histórico de la Habana Vieja. Sus muestras incluyen El Museo por Dentro, Historia de la Tierra y de la Vida, Mamíferos, Aves y Reptiles de Otras Partes del Mundo, y Naturaleza Cubana y Patrimonio Cultural, éste último con colecciones taxonómicas, fondos de exhibición exponentes y documentarios. También se encuentra la Sala Infantil Colibrí, dirigida a niñas y niños con la Sala de Video Almiquí, la Biblioteca Especializada Miguel Luis Jaume y el Centro Docente.
1990. Fallece en La Habana Mariano Rodríguez Álvarez (Foto de Portada)
Llegó a ser calificado como el pintor de los gallos. Fue uno de los fundadores de la escuela de pintura de La Habana y uno de los más prestigiosos creadores cubanos en este sentido.
Su nacimiento ocurrió en La Habana el 24 de agosto de 1912.
Laboró de forma constante en encontrar una nueva manera de expresión para mostrar una escuela con un estilo cubano. Tuvo una formación autodidacta como pintor.
Primero estuvo un corto período de tiempo en la escuela San Alejandro, la que abandonó por no adaptarse a los métodos de enseñanza de dicha institución.
Después viajó a México y entró en contacto directo con representantes del muralismo, movimiento que representaba en esos momentos la línea de liberación plástica y social en América Latina. El muralismo mexicano, por su contenido artístico y su búsqueda de una renovación con raíces íntimamente populares, influyó notablemente en su formación.
Creó una obra diversa y abarcadora, universal pero con un una línea nacional.
Desde los años iniciales de la década del cuarenta la imagen del gallo ejerció una gran influencia en él y acerca de esto señaló: “Cuando estoy en un proceso de cambio en lo que a línea de creación se refiere, pinto un gallo. Si sale bien, el cambio es positivo, y si no, no es favorable.”
También desempeñó las funciones de Vicepresidente y después Presidente de la Casa de las Américas.