Cuba apuesta por uso de tecnologías para refirmar el crudo nacional
Una tecnología para el uso del crudo nacional desarrollada por el Centro de Investigaciones del Petróleo (Ceinpet), basada en la termoconversión, ha roto con el mito de que el petróleo cubano de alta densidad y viscocidad no podía procesarse a partir de soluciones propias.
El resultado científico, fruto de años de trabajo del centro, adscripto a la Unión Cuba Petróleo (CUPET), fue destacado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante la sesión de abril del Consejo Nacional de Innovación (CNI).
Con esta innovación, señaló el Jefe de Estado, “rompimos un criterio, un tabú que había en el país, de que el crudo nacional no se podía refinar, que no se podía emplear en otras cosas, y prácticamente lo teníamos condenado a que se usara directamente en un grupo de termoeléctricas”.

DESDE LA CIENCIA, EL APORTE DE LA UNIÓN CUBA PETRÓLEO
Refinar el petróleo crudo nacional es un gran desafío para la industria cubana y los especialistas del sector. Su alto contenido de azufre y elevada viscosidad dificultan enormemente su procesamiento. Para lograrlo es preciso utilizar naftas, que tradicionalmente se han obtenido de crudo importado; pero, en medio de la adversidad, ¿cómo superar el problema y que nuestro crudo sea comercializable?
Según explicó al equipo de comunicación de la Presidencia, el ingeniero Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de CUPET, la termoconversión es un proceso destinado básicamente a disminuir la viscosidad del crudo sin la necesidad de tener que mezclarlo con nafta, un producto que ha estado escaseando debido al bloqueo recrudecido y ahora por el brutal cerco energético que nos impone Washington.
“Ya este proceso tiene un desarrollo durante muchos años y ya hay un avance en el desarrollo de la ingeniería; y hoy lo que estamos trayendo aquí es -precisamente- el paso hacia el desarrollo de una planta piloto, que estaremos llevando a una de nuestras refinerías en el centro del país, específicamente la refinería Sergio Soto, en Cabaiguán, para, desde allí, aprovechar las condiciones que tenemos hoy, las facilidades, el vapor, el agua, la electricidad, la experticia que tiene el equipo de trabajo de esa refinería, que ha estado procesando este crudo desde el 2010”, comentó el especialista.
De igual manera, precisó a la prensa que “lo que pasa es que las características, las capacidades que tiene esa refinería hoy, no son suficientes para cubrir la demanda de los solventes que necesitamos nosotros, porque es un recurso propio que tenemos. O sea, necesitamos nafta. Ese es el gran desafío que tiene hoy Cuba Petróleo”.
El directivo de CUPET acotó que, precisamente, “se aprobó en este escenario avanzar en el desarrollo de una planta piloto. ¿Qué nos va a permitir esto? Lograr armar toda la ingeniería necesaria, los datos que se necesitan para poder escalar la tecnología y poder desarrollar tecnología propia, que nos permita a nosotros ir hacia los yacimientos petroleros o hacer plantas en lugares estratégicos, y poder rebajar los contenidos de viscosidad”.
En una segunda etapa -significó- veremos un desarrollo catalítico con lateritas propias, todo esto con recursos propios y naturales nuestros, para poder disminuir y rebajar el contenido de azufre, que también es otro gran desafío que tiene hoy el crudo.
Ante la escasez de nafta debido al bloqueo energético impuesto por el gobierno de Estados Unidos, nuestros especialistas buscaron otras respuestas; y a partir de las propuestas innovadoras de un grupo de expertos se trasladó para la refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, un crudo nacional segregado, de menor viscosidad, para su procesamiento, y así obtener este y otros productos.
Allí, el grupo de especialistas e ingenieros de la propia refinería y otros expertos de la Unión Cuba Petróleo elaboraron protocolos completos de desarrollo y adecuaciones a los sistemas tecnológicos que permitieron hacer una primera corrida de prueba experimental, con resultados positivos.
“Logramos un diésel con una calidad, no de un diésel especial, pero sí un diésel comercializable, que nos va a servir incluso para poder sustituir los que nosotros utilizamos hoy en algunos procesos de perforación”, afirmó el ingeniero Pérez Cardoso.
Especificó que “producimos nafta como solvente reductor de viscosidad, y con la primera corrida hicimos prácticamente un nivel de nafta para 15 días de cobertura de la producción petrolera y producción de gas de Varadero, que fue un resultado satisfactorio”.
En su diálogo con los periodistas, destacó que, además, “tuvimos un fuel comercializable también, que hoy lo estamos evaluando tanto para la industria energética, las plantas eléctricas, como la industria del níquel”.
“Estos resultados consideramos que son resultados positivos y es una de las alternativas que el país ha buscado, que la Unión Cuba Petróleo, de conjunto con el Ministerio de Energía y Minas, ha propiciado y ha puesto ciencia y tecnología en aras de potenciar el uso de nuestros recursos propios”, aseveró el experto.
En medio uno de los escenarios más complejos que ha vivido Cuba, la ciencia y la innovación -alentada desde el Gobierno nacional como uno de sus pilares estratégicos- impulsa el aprovechamiento de todos los recursos propios, incluso de su petróleo, crudo con características difíciles para su procesamiento.
Expertos consideran que, en medio de esta situación, es un paso importante poder utilizar los recursos que tenemos disponibles, en el desafiante camino de la soberanía energética.
Fuentes: Agencia Cubana de Noticias (ACN) y CMHW