Cuba actualiza sus estrategias para defender el curso escolar ante recrudecimiento del bloqueo
“La educación es y seguirá siendo prioridad en cualquier circunstancia”, recordó este jueves en la Mesa Redonda la ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, citando las palabras del presidente cubano, y añadió: “Ciertamente, la complejidad de las circunstancias está totalmente conectada con el esfuerzo extraordinario que también ha sido necesario hacer”.
Fue precisamente esa máxima la que ha guiado al sistema educacional cubano durante el primer mes de implementación de las medidas para enfrentar la crisis energética y la escasez de combustible, derivadas del recrudecimiento de la agresión económica de Estados Unidos.
Con la presencia del Viceprimer Ministro, Eduardo Martínez Díaz, y los ministros de Educación, Naima Trujillo Barreto, y de Educación Superior, Walter Baluja García, el espacio televisivo ofreció una mirada a los desafíos enfrentados y las soluciones creativas surgidas “en la calle, en el barrio y en la escuela”, para luego anunciar las adecuaciones que regirán el resto del curso escolar.
El Viceprimer Ministro, Eduardo Martínez Díaz, abrió el diálogo situando el contexto: la educación cubana enfrenta estas carencias desde una posición de fortaleza y resultados, a pesar del cruel bloqueo.
“Cuba, con su sistema nacional de educación, es de los países que más profesionales han graduado por habitantes, y además con una calidad reconocida internacionalmente por organismos como UNICEF y el Banco Mundial”, afirmó Martínez Díaz, citando publicaciones del 2020 que avalan el desarrollo educacional de la Isla en la región.
Como prueba de esa calidad, el Viceprimer Ministro reveló un dato que corrobora el esfuerzo del país: solo en el año 2025, los estudiantes cubanos obtuvieron 56 medallas (oro, plata y bronce) en olimpiadas del conocimiento a nivel regional y mundial.
Sobre los principios rectores para enfrentar la actual emergencia, Martínez Díaz fue enfático al delinear las bases que han sostenido las decisiones.
“A nadie se le ha ocurrido decir, vamos a suspender”, aclaró. El curso escolar continúa y terminará en julio. Los principios han sido: minimizar la afectación a la calidad, mantener el vínculo maestro-estudiante y sostener un diálogo permanente con familias y organizaciones estudiantiles (FEEM y FEU).
Prioridad a los grados terminales y mayor presencialidad
La ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, ofreció un balance detallado de este primer mes y las proyecciones.
Destacó que, aunque la complejidad ha sido enorme, se ha mantenido “un monitoreo permanente de las inquietudes, quejas y sugerencias”, lo que ha permitido ajustar el cronograma. En este periodo, se ha recurrido a las horas de reserva y al vínculo estudio-trabajo para sortear los días de mayor tensión energética.
Al detallar por niveles educativos, Trujillo Barreto explicó que la Primera Infancia y la Educación Especial han mantenido la máxima prioridad. En la Educación Primaria, predomina la doble sesión, aunque se ha puesto especial atención a los más de 17 000 niños y adolescentes (menos del 1% de la matrícula) que, por diversas razones, estudian en condiciones diferentes a su grupo original.
La gran novedad radica en las decisiones para los grados terminales (6to, 9no y 12mo) , cuyos ciclos concluyen este curso.
“Defender la mayor presencialidad en el caso del 12 grado” es el objetivo, anunció la ministra. Para ello, se ha flexibilizado el calendario evaluativo, otorgando 15 días adicionales a partir del próximo lunes para que los territorios organicen los exámenes finales, permitiendo una mejor preparación para los exámenes de ingreso a la universidad.
Esta misma lógica de acompañamiento priorizado regirá para los estudiantes de 9no grado, que enfrentan exámenes para su ingreso a la Educación Técnico-Profesional o al preuniversitario, y para los de 6to grado.
En el caso de la Educación Técnico-Profesional y las Escuelas Pedagógicas, la ministra destacó que los estudiantes de años terminales ya habían concluido su formación práctica, por lo que el resto del curso se dedicará a reforzar el vínculo con las entidades laborales, consolidando así sus competencias profesionales.
Educación Superior en Cuba se reorganiza con modelo semipresencial y mayor vínculo comunitario

En el espacio televisivo también intervino el ministro de Educación Superior, Walter Baluja García, quien comentó sobre las medidas de descentralización y flexibilidad curricular que se han adoptado en aras de preservar el curso escolar.
El titular recordó que el sistema universitario del país ha debido readaptarse en varias ocasiones, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19, y ahora enfrenta un nuevo escenario marcado por las restricciones energéticas.
Asimismo, explicó que desde el pasado 6 de febrero se implementó un conjunto de medidas orientadas a reorganizar el proceso docente, con especial énfasis en la formación de pregrado, considerada la actividad central del sistema.
Uno de los primeros desafíos fue garantizar la transportación de miles de estudiantes que cursan carreras nacionales y regionales, en medio de una compleja situación de desabastecimiento de combustible. Este proceso permitió reubicar a estudiantes, profesores y trabajadores en sus territorios de residencia, como paso previo a la reorganización académica.
A partir de esta reorganización territorial, las universidades han transitado gradualmente hacia un modelo de educación semipresencial, complementado en algunos casos con la educación a distancia.
El ministro aclaró que la semipresencialidad no se limita al uso de plataformas digitales, sino que implica encuentros presenciales periódicos entre estudiantes y profesores, orientados a:
- aclarar dudas,
- coordinar el proceso de aprendizaje,
- definir evaluaciones,
- y dar seguimiento al avance académico.
Este modelo se adapta a las características de cada territorio y carrera, teniendo en cuenta que no todas las universidades cuentan con las mismas condiciones.
Baluja García destacó que provincias con una amplia red de centros universitarios municipales tienen mayor experiencia en este tipo de organización descentralizada. En contraste, en territorios como La Habana, donde se concentran grandes volúmenes de estudiantes por municipio, la reorganización ha resultado más compleja.
En algunos casos, señaló, la cantidad de estudiantes en un solo municipio equivale a la matrícula de una institución completa, lo que exige soluciones organizativas más complejas.

El proceso de reorganización también ha implicado un ajuste en el trabajo del claustro docente. Según explicó, existe una diversidad de perfiles entre los profesores: algunos con amplia experiencia académica pero menor dominio de las tecnologías, y otros con habilidades digitales avanzadas pero menor trayectoria pedagógica.
Esto ha obligado a fortalecer el trabajo metodológico y la coordinación entre docentes para garantizar la continuidad del proceso educativo en las nuevas condiciones.
Como parte de las medidas adoptadas, se han habilitado espacios de apoyo a los estudiantes, incluidos centros virtuales de bienestar y servicios de atención psicológica.
El ministro reconoció que la situación actual genera afectaciones, especialmente en estudiantes que residen en zonas alejadas o con menor acceso a tecnologías, lo que incrementa el riesgo de aislamiento académico.
El modelo adoptado ha reforzado además la participación de los estudiantes en tareas de impacto social, entre ellas:
- acciones vinculadas a programas sociales,
- apoyo a censos y labores comunitarias,
- iniciativas educativas,
- y proyectos asociados a la transición energética y la producción de alimentos.
Estas actividades, según el ministro, contribuyen a la formación integral del estudiante y permiten mantener su vínculo activo con la universidad.
Durante la comparecencia se expuso la experiencia de la Universidad de Sancti Spíritus, donde se ha avanzado en la implementación del modelo semipresencial mediante una combinación de:
- prácticas laborales adelantadas,
- inserción de estudiantes en sus comunidades,
- uso de plataformas virtuales,
- y distribución sistemática de guías de estudio.
Las autoridades universitarias destacaron la importancia de la comunicación directa con los estudiantes para garantizar la comprensión de las medidas adoptadas.
Asimismo, se subrayó la participación de la Federación Estudiantil Universitaria en la toma de decisiones relacionadas con la reorganización del proceso docente.
Transición energética en las universidades
Como parte de las estrategias para enfrentar la crisis energética, varias universidades han impulsado proyectos de transición hacia fuentes renovables.
Entre las acciones implementadas se encuentran la instalación de paneles solares en servidores y laboratorios, sistemas fotovoltaicos para el bombeo de agua en residencias estudiantiles, alumbrado exterior con energía solar, y proyectos agrovoltaicos que combinan generación de energía y producción de alimentos.

Estas iniciativas buscan garantizar mayor autonomía energética y reducir el impacto de futuras contingencias sobre el funcionamiento académico, explicó.
Continuidad del curso y el calendario académico
El ministro reiteró que, pese a las dificultades, el objetivo es mantener la continuidad del curso académico, ajustando las estrategias a las condiciones reales del país.
Las autoridades continúan evaluando la implementación de las medidas y recabando criterios de estudiantes y profesores, con el propósito de perfeccionar el modelo en la etapa restante del curso.
“Hemos sostenido intercambios con estudiantes, semanalmente videoconferencias con los rectores, y reuniones con los organismos formadores para evaluar cómo continuar el curso escolar”, precisó.
Una de las principales definiciones es la continuidad del curso escolar en las fechas previstas, aunque con adecuaciones.
“Continuamos el curso escolar y pretendemos culminarlo en las fechas habituales. Obviamente este no será un semestre como el de cursos escolares anteriores, es un semestre adaptado a la situación”, afirmó.
Walter Baluja subrayó que el objetivo central sigue siendo garantizar la formación de los estudiantes, aun en condiciones excepcionales.
Entre las decisiones adoptadas destaca el refuerzo del trabajo docente y metodológico en los municipios, donde se concentra ahora buena parte de la actividad académica.
Este modelo implica atender simultáneamente a estudiantes de carreras locales, regionales y nacionales que residen en un mismo territorio, lo que añade complejidad al proceso.
“No es sencillo, en un contexto de dificultades energéticas, mantener la atención a estudiantes que cursan estudios fuera de su provincia”, reconoció.
Una de las principales estrategias para sostener el proceso docente será la modificación flexible de los planes de estudio, en función de las condiciones concretas de cada territorio, carrera y grupo de estudiantes.
“Una alternativa esencial es modificar el plan de estudio de cada carrera de acuerdo a las posibilidades del claustro, del estudiante y del territorio”, explicó.
Este ajuste implica identificar los contenidos esenciales de las asignaturas y determinar cuáles pueden impartirse con calidad en el contexto actual.
“Habrá asignaturas que pasaremos para semestres posteriores. Lo importante es garantizar que los conocimientos esenciales se adquieran con la calidad requerida”, señaló.
El ministro insistió en que estas decisiones no se centralizan, sino que corresponden a los colectivos académicos de cada carrera.
“No es una receta que podamos dar desde el organismo. Cada colectivo tiene que tomar sus decisiones en función de su realidad”, subrayó.
El ministro resaltó que las decisiones adoptadas han estado acompañadas de un proceso de comunicación y consulta con la comunidad universitaria.
“Hemos apelado a toda la accesibilidad posible, a la inteligencia colectiva y al empeño de estudiantes y trabajadores para defender la vitalidad de la educación superior”, afirmó.
Reiteró que el principal objetivo es preservar el proceso de formación de los jóvenes, considerado la función esencial del sistema universitario cubano, incluso en medio de las actuales limitaciones.
El ministro confirmó además que el proceso de ingreso a la Educación Superior se mantendrá en su formato tradicional, sin modificaciones en su estructura general.
Las pruebas de ingreso se realizarán los días 5, 9 y 12 de junio, con el objetivo de ofrecer más tiempo de preparación a los estudiantes de duodécimo grado.

“Se pospone el proceso porque no todos los estudiantes han desarrollado su preparación en las mismas condiciones”, indicó.
El ministro reconoció que la realización de estos exámenes implicará un esfuerzo logístico considerable, dada la situación energética y las limitaciones en el transporte.
Además de las pruebas de ingreso, se mantienen otras vías de acceso a la Educación Superior, entre ellas están los colegios universitarios, escuelas pedagógicas, concursos académicos, ingreso de deportistas de alto rendimiento y el servicio militar voluntario femenino.
Estas opciones, según explicó, continúan siendo una vía importante para ampliar el acceso a la universidad.
Dentro de las medidas adoptadas, el MES ha definido como prioridad la atención a los estudiantes que se encuentran en años finales de sus carreras.
“Si usted ya está en cuarto, quinto o sexto año y lo que le resta es un examen o una tesis, no tenga la menor duda: buscaremos la mejor fórmula para que se gradúe”, aseguró.
Para estos casos, se prevén diversas alternativas de evaluación y culminación de estudios, que incluyen: defensas de tesis presenciales o virtuales, tribunales organizados en los propios municipios, presentaciones grabadas, o intercambios a distancia mediante preguntas y respuestas.
Además, se contempla el uso de vías alternativas ya reguladas, como la publicación de artículos científicos o la realización de exámenes estatales.
“Hay que buscarle a cada estudiante una solución que permita evaluar sin perder rigor, pero adaptado a las condiciones actuales”, enfatizó.
De igual manera, el ministro ratificó la continuidad de los proyectos científicos de impacto, especialmente aquellos vinculados a áreas estratégicas como la producción de alimentos y la transición energética, por ejemplo.
“Estos proyectos se mantienen, sobre todo los que tributan directamente al desarrollo económico y territorial”, afirmó.
En el ámbito del posgrado, se prevé la implementación de medidas para facilitar la continuidad de la formación profesional, incluyendo el uso de modalidades virtuales, la extensión de programas y la apertura de opciones a distancia en casos específicos.
El titular del MES destacó el esfuerzo del personal docente, al que calificó como clave para mantener la vitalidad del sistema.
“Los profesores están haciendo un enorme esfuerzo para garantizar la continuidad de la educación superior en circunstancias extremadamente difíciles”, expresó.
Durante el espacio televisivo también se abordó el caso de las universidades de Ciencias Médicas, donde el proceso docente se mantiene estrechamente vinculado a las instituciones del sistema de salud. El modelo de formación permite sostener la docencia en escenarios reales de atención.
Este enfoque ha permitido, además, integrar a los estudiantes en tareas de impacto social como el pesquisaje y la atención comunitaria.
Durante el intercambio, se destacó que las adecuaciones implementadas no se limitan a la Educación Superior o al Ministerio de Educación, sino que han sido asumidas también por otros organismos formadores, como los ministerios de las Fuerzas Armadas, Relaciones Exteriores y otros sectores con sistemas propios de formación profesional.

En los minutos finales del espacio televisivo Mesa Redonda, el viceprimer ministro, Eduardo Martínez Díaz subrayó que las disposiciones adoptadas deben entenderse como un marco flexible, susceptible de enriquecerse con propuestas surgidas desde la base.
“La vida es más rica que las medidas. Las ideas, opiniones y propuestas de profesores y estudiantes pueden ser recepcionadas, adaptadas y aplicadas en cada territorio o universidad”, afirmó.
En ese sentido, reiteró que el objetivo central es garantizar la calidad del proceso educativo y culminar el curso escolar, pese a las condiciones adversas.
Más allá de la coyuntura actual, el titular del sector adelantó que el país continuará implementando un programa gubernamental para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Educación, concebido como una estrategia integral.
Este programa contempla varios componentes, entre ellos la atención a estudiantes, maestros y profesores, así como la mejora de las condiciones materiales del sistema educativo.
Martínez Díaz reconoció que la compleja situación económica de los últimos años ha impactado indicadores clave del sistema, como la estabilidad del personal docente.
“La fluctuación de nuestros maestros y profesores es una realidad que conoce nuestro pueblo”, señaló.
En respuesta, el programa prevé acciones dirigidas a fortalecer la atención al claustro, tanto desde el punto de vista material como en el reconocimiento social.
“Todo lo que podamos hacer para el reconocimiento social y la atención que necesitan nuestros maestros y profesores, lo vamos a hacer”, afirmó.
Asimismo, recordó medidas adoptadas en años recientes, como ajustes salariales y el reconocimiento de la antigüedad, y adelantó que otras acciones están diseñadas para implementarse cuando la situación económica lo permita.
Otro de los ejes del programa es la recuperación y mantenimiento de la infraestructura escolar y universitaria, afectada por las limitaciones económicas.
Explicó que existe un diagnóstico de las instituciones con mayores deterioros y que se trabaja en su recuperación mediante diversas fuentes de financiamiento, incluyendo: presupuestos estatales, aportes territoriales, y contribuciones de actores económicos locales.
“Hay municipios que, a partir de la convocatoria de sus autoridades, han logrado mejorar significativamente las condiciones de sus escuelas”, destacó.
El programa también incluye el perfeccionamiento continuo de los planes de estudio, tanto en la educación general como en la superior, así como el fortalecimiento de la base material de estudio.
En este sentido, se priorizan aspectos como la disponibilidad de materiales escolares y el acceso a tecnologías educativas.
En su intervención final, reconoció a docentes y trabajadores del sector por su desempeño en condiciones complejas.
“Todo el reconocimiento del mundo a esos maestros y profesores por el gran esfuerzo que hacen para garantizar la educación en condiciones tan adversas”, expresó.
Al mismo tiempo, reafirmó el carácter estratégico de la educación para el país.
“La educación ha sido y será siempre una prioridad. Como decía José Martí, ‘ser culto es el único modo de ser libre’”, recordó.
Fuente: Cubadebate