Las "fake news" como parte de la guerra comunicacional contra Cuba
La aparición casi a diario en las redes sociales de "fake news" dirigidas a la población cubana es una clara expresión de cómo los enemigos de la Revolución han arreciado su guerra mediática, como parte de una intensa escalada imperialista para provocar un cambio de sistema político en Cuba.
El uso del ciberespacio con fines injerencistas y subversivos por la administración de Donald Trump persigue un propósito hegemónico de dominación, y para ello intentan deslegitimizar o desacreditar gobiernos y personalidades, desunir las fuerzas progresistas; sembrar desconciertos, dudas, pánico, miedo y peor aún, promover acciones desestabilizadoras hacia lo interno de una nación.
Los cambios en la geopolítica regional y global suscitados en las últimas semanas tras la agresión a la República Bolivariana de Venezuela, las amenazas y violaciones del Derecho Internacional, los actos de terrorismo de Estado, los secuestros de líderes, la guerra económica, y otros tantos crímenes de lesa humanidad, llevan sus campañas de desinformación.
Y en el caso de Cuba no podía ser de otra manera, pues jamás nos perdonarán que se haya hecho una Revolución Socialista en sus narices; de ahí las pretensiones de Washington de asfixiarnos no sólo ya con un recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero sino también energético, sin descartarse una agresión militar.
Pero volviendo al asunto de las "fake news" es evidente que estamos también ante una agresión comunicacional y psicológica, que busca manipular la realidad mediante la tergiversación de la información y la difusión de noticias falsas.
Son objetivos de esta guerra mediática hacia Cuba desmoralizar, es decir, crear sensación de caos e ingobernabilidad; dividir -al intentar confrontar al pueblo con sus instituciones-; descontextualizar -al mostrar las medidas energéticas como "fracaso del sistema", ocultando que son consecuencia directa del recrudecimiento del bloqueo, e inmovilizar, o sea, generar escepticismo y paralizar la respuesta colectiva.
En su reciente comparecencia ante representantes de la prensa nacional y extranjera, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aseguró que "una importantísima guerra psicológica están aplicando contra Cuba hoy, una guerra de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, elementos que demuestran la perversidad en la política estadounidense”, señaló el mandatario.

Entonces el asunto es más preocupante porque en medio de las afectaciones de los servicios esenciales de la población y la economía, por el drástico corte del suministro de combustible desde Venezuela y otras naciones, y el incremento de la guerra económica contra la isla, el aumento de las horas de apagón dificulta que la gente disponga de más tiempo para estar informada a través de los canales oficiales, ya sea la radio, la televisión y las plataformas digitales estatales.
Por ello ha sido necesario neutralizar cuantos rumores o contenidos falsos han aparecido por estos días en las redes sociales, de la misma manera que se insiste en la importancia de ante cualquier duda contrastar fuentes, de recurrir a las plataformas oficiales y no hacernos eco o portadores de lo que dicen apátridas y mercenarios de la comunicación, al intentar jugar con los sentimientos, necesidades y valores del pueblo.
En la Red de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, uno de sus asociados, Boris Luis García C., con mucha razón escribió: "Los medios provinciales y municipales tienen que reorganizar sus programaciones, hay que dar información constante a nuestra gente de lo que se hace en cada territorio, como está la situación y de eso han de encargarse los gobiernos. Tener en cuenta las afectaciones de electricidad para que esos mensajes lleguen a más personas, la radio TIENE que aprovechar muy bien esa potencialidad que tiene en cualquier horario y bajo cualquier circunstancia. Nuestra gente tiene muchas dudas, preocupaciones y confusión, las redes sociales hoy día son una competencia desleal que más desinforman que ayudan, sobre todo porque todos tenemos la posibilidad de publicar y eso es muy peligroso en un momento como este".
En su comparecencia especial Díaz-Canel señaló que la dirección del país conoce las preocupaciones de la población, y también “las intensas campañas mediáticas de calumnia, odio y guerra psicológica que se tratan de imponer”.
Precisamente, este encuentro, dijo el jefe de Estado a periodistas nacionales y extranjeros, se realiza para poder explicar las proyecciones de gobierno, las maneras en que se está trabajando para salir de la actual situación compleja en el menor tiempo posible y, sobre todo, la disposición, la voluntad y el empeño con el que se está trabajando.
En tal sentido el Presidente cubano en su amplia exposición se refirió al desafío comunicacional: “Es una de las cosas en las que a veces tenemos más insatisfacción: la manera en que tenemos que desarrollar la comunicación política, la comunicación social e institucional, que tiene que responder a una comunicación de tiempo de guerra, de crisis, que enfrente esa ofensiva mediática imperial que está intoxicando todos los espacios comunicacionales en el mundo; que está tratando de asesinar reputaciones de pueblos, de dirigentes, de líderes, de personas; que está tratando de tirar una cortina de humo alrededor de lo que está pasando; que trata de justificar todo lo que se propone el imperio”.
Autor: Fidel Benito Rendón Matienzo, del Equipo de Gestión de Contenidos del Portal del ciudadano de La Habana
(Fotos tomadas de Internet)