Humedales, los héroes olvidados en la lucha por nuestro planeta
Cada 2 de febrero, el planeta dirige su mirada a unos ecosistemas tan cruciales como vulnerables: los humedales. La fecha conmemora la firma, en 1971 en la ciudad iraní de Ramsar, del primer tratado internacional centrado en la conservación y el uso racional de estos espacios. Más de cincuenta años después, su mensaje es más urgente que nunca.
Lejos de ser terrenos pantanosos ociosos, los humedales que incluyen marismas, manglares, lagos, turberas y deltas son auténticas superpotencias ecológicas. Actúan como "riñones del planeta", filtrando y depurando el agua dulce que consumimos. Son cunas de biodiversidad, albergando el 40% de las especies mundiales, incluyendo innumerables aves migratorias, peces y flora única.
Pero su rol más estratégico en el siglo XXI es su capacidad de ser aliados naturales contra el cambio climático. Por un lado, funcionan como esponjas gigantes: absorben el exceso de agua durante las lluvias, mitigando inundaciones, y la liberan en épocas de sequía.
Cuba, archipiélago rodeado por el Mar Caribe y el Océano Atlántico, es un país donde los humedales no son un elemento paisajístico más, sino sistemas vitales para su geografía, economía y cultura. Desde los extensos manglares que bordean sus costas hasta las ciénagas interiores y los deltas de sus ríos, estos ecosistemas son la primera línea de defensa de la isla frente a huracanes, el sustento de pesquerías vitales y el hogar de especies que no existen en ningún otro lugar del planeta.
Cuba es Estado Parte de la Convención de Ramsar desde 2001, demostrando un compromiso formal con la conservación. Este compromiso se materializa en la designación de 6 sitios Ramsar de Importancia Internacional, que abarcan más de 1.1 millones de hectáreas. Entre ellos destacan:
· Ciénaga de Zapata: El mayor y mejor conservado humedal del Caribe insular, un laberinto de manglares, pantanos y turberas, refugio del cocodrilo cubano y la gallinuela de Santo Tomás.
· Humedal Delta del Cauto: Un importante sistema deltaico con bosques de manglar que actúan como vivero de especies marinas.
· Humedal Río Máximo-Cagüey: Crítico para la congregación de flamencos rosados del Caribe.
Para Cuba, proteger sus humedales es una cuestión de seguridad nacional y resiliencia ambiental. Estos ecosistemas amortiguan los impactos climáticos, protegen las costas donde vive gran parte de la población y sostienen recursos pesqueros claves.
El camino pasa por fortalecer la integración entre la ciencia, la gestión estatal y el conocimiento de las comunidades locales, bajo la premisa de que el cuidado de los humedales es la salvaguarda del futuro de la isla. En el contexto del Día Mundial de los Humedales, la experiencia cubana demuestra que, incluso ante grandes desafíos, la acción decidida por estos ecosistemas es posible y profundamente necesaria.
Fuente: Perfil de Facebook Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.