La deuda que Polo Montañez le cumplió a José Martí
“Hace algún tiempo debía escribirle una canción, a ese maestro, al intelecto, al gran pensador (...)”
Las primeras líneas de la canción Homenaje a Martí relevan la gran admiración que inspiraban en Polo Montañez la vida y la obra del Héroe Nacional de Cuba, y su intención de hacerlo de la mejor manera que podía: en melodía y versos.
Lo singular es que quien resume en 5 minutos una existencia tan fecunda, como la del Maestro, es un hombre casi analfabeto, un músico autodidacta sin paciencia para los libros, que en la infancia dejó de estudiar por la precaria situación en que vivía su familia, de nómadas carboneros, y los peligros que entrañaban para él las crecidas del río que separa a su bohío de la escuela rural, también de yaguas.
Cuando Fernando Borrego Linares concibió esa pieza ya era un artista popular en su natal Las Terrazas, lo llamaban por el seudónimo artístico Polo Montañez, pero todavía era prácticamente desconocido para el resto de Cuba. Incluso, en su provincia Pinar del Río lo identificaban tan sólo como el cantante del “grupito de la Moka”.
La agrupación musical que lideraba, entonces, la conformaban músicos autodidactas como él, casi todos familia, que vivían en la Sierra del Rosario, de ahí el nombre Cantores del Rosario. Se dedicaban a amenizar los almuerzos en el hotel Moka de la comunidad.
“Polo no estaba preparado en aquel momento porque él no era un lector”, recuerda su esposa Adys García.
Comenta que fueron niños de la Escuela República del Uruguay, de Las Terrazas, quienes le consultaron sí podía escribirles una canción para ellos cantarla en un homenaje a José Martí, que organizaban.
“Polo le pidió ayuda a un maestro muy bueno que teníamos en San Cristóbal, llamado Reynaldo Acosta, y hasta donde sé, se nutrió de ese hombre, un historiador que tenía un gran cúmulo de libros en su casa. Se argumentó y pudo contar la historia de nuestro Apóstol en 5 minutos”, confiesa Adys.
El artista se vio obligado a vencer otro inconveniente, mientras grababa la canción en un casete para darla a los niños que se la pidieron, según reveló al libro Café amargo con salvia su amigo René Romero, el joven chofer de la tienda La Amistad, de San Cristóbal
Además de atesorar el background original de muchas de las canciones más populares del cantautor, René tuvo el privilegio de ser el primero que le grabó, en vivo, acompañado por su guitarra, Homenaje a Martí.
Así lo recuerda en el libro:
“Fue un domingo. Lo recogí y lo llevé para mi casa. Se le partió 4 veces una de las cuerdas de la guitarra. Era increíble. Grabábamos a cualquier hora”
Añade nuevos datos, tras rememorar la capacidad de trabajo del intérprete, incluso antes de que el nombre Guajiro Natural lo convirtiera en uno de los mayores sucesos de la música popular cubana, después de Benny Moré.
“No es fácil trabajar si se te parte 4 veces la cuerda de la guitarra. Otro hubiera desistido, pero !! que va !!, me decía No te preocupes que ella sale. Tenía un espíritu tremendo, con muchos deseos”, resume Romero.
Homenaje a Martí
Hace algún tiempo debía escribirle una canción
A ese maestro, al intelecto, al gran pensador
La calle Paula lo vio nacer, El que en Dos Ríos cayó después
Al que cultiva la rosa blanca en el corazón
Nene traviesa entre tantas cosas hechas por él
Como la bailarina española baila, muy bien,
Príncipe enano, el camarón, camaroncito que se encantó,
Los zapaticos de rosas que Pilar a la niña enferma le dio
Martí coraje, Martí valor
A ti maestro, gran pensador
Va mi canción
Martí del monte, Martí del Sol
Hecho de fuego, sangre y sudor
Revolución
Para su amigo Manuel Mercado escribía él
Y muchas cartas para Rosario hizo también
A Rafael Mendive escribió
A ese maestro que le enseñó
Que las entrañas del monstruo
un día también vivió
Martí de carne, Martí de bala sobre un corcel
Habla de Homero y de su Ilíada habló también
De Guatemala también habló
De aquella niña que se murió
La historia dice que fue de frío y él asegura que fue de amor
La historia dice que fue de frío y él asegura que fue de amor
Martí coraje, Martí valor
A ti maestro, gran pensador
Va mi canción
Martí del monte, Martí del Sol
Hecho de fuego, sangre y sudor
Revolución
Los niños guardan La Edad de Oro en el corazón
Los niños guardan La Edad de Oro en el corazón