Autor: Iván Barreto
La Asamblea del Poder Popular de La Habana, que desarrollamos hoy, fue una reunión de trabajo de esas de las que te dejan con un entusiasmo, compromiso y energías para levantarte al otro día y salir al combate por la Habana, por la gente. La Asamblea fue un suero directo en sangre que refuerza tu confianza en que sí podemos revertir la situación de la Habana, si hacemos cada cual desde su puesto; bien las cosas. En La Habana se trabaja duro, muy duro,... pero... el pueblo y sus problemas (que son muchos) son la prioridad para los funcionarios que la dirigen. La gente en La Habana se sabe atendida y protegida, mucho más, después del paso del tornado... pero... el habanero cada vez participa más y aprende que; por La Habana hay que hacer, lo más grande.
En La Habana se sabe que el 500 aniversario de la ciudad, ayudará a mejorar muchas cosas y la mayoría confía en el futuro próspero que vendrá. Pero el 500 es pretexto, es solo una motivación para avanzar hacia el modelo de sociedad socialista que aspiramos para el 2030 y que hay empezar a construirla en el presente. Eso lo sabemos cada cuadro, cada funcionario que hoy somos conducidos por Torres Iriba y Reynaldo. Si alguien no estaba convencido de ello, la Asamblea de hoy lo dejó clarito, clarito.
La Habana, aunque acompañada por la máxima dirección del país, no espera la orden de arriba o que le lleguen los recursos y las indicaciones para resolver sus problemas. El Gobierno, su Asamblea y el Partido en La Habana, sus dirigentes, saben que de su compromiso, inteligencia, ejemplo, entrega y honestidad, depende el desarrollo y el bienestar de los capitalinos...pero en La Habana, como dije una vez de Santiago...se dirige sin miedo. Se conocen los problemas y se enfrentan.
Lo que se hace hoy en La Habana, (y solo los que no quieren ver, no verán), merece que cada vez más se sumen todos al esfuerzo. Si cada empresa estatal, cada trabajador por cuenta propia, cada colectivo laboral o estudiantil, cada barrio, cada vecino, arregla su pedacito y su entorno, entonces el gobierno provincial y municipal, puede concentrase mejor en las tareas más grandes que necesita nuestra capital.
El toque al combate que es este aniversario 500 de La Habana, es una muestra de que Sí podemos hacer un Socialismo Cubano próspero y sustentable. Como nos enseñó Martí, no tengo dudas de que será para el bien de Todos, pero tiene que ser también, ¡Con Todos ¡, como se demostró en la Asamblea de hoy.
Regla ya no es la misma. Cuando entras al pueblo, desde la Vía Blanca, el paisaje es diferente al de hace un mes atrás. Ya no están los árboles que antes daban sombra y el aire es un poco más pesado debido al polvo.
El ambiente está cargado de una arenilla que se impregna en la ropa, los zapatos, el pelo… y dificulta un poco la visión.