Menta… para favorecer la digestión y mucho más
Existen numerosas especies del género Mentha, planta perteneciente a la familia de las Labiadas. Entre las más conocidas entre nosotros se hallan la menta póleo o poleo (Mentha pulegium) y la Menta piperita.
Se sabe, por ejemplo, que el emperador Carlomagno ya a fines del siglo VIII recomendó el cultivo de la menta poleo y el de otras especies como el apio mediante una orden llamada Capitulare de villis vel curtis imperii.
Su nombre científico es Mentha pulegium es una de las variedades de la menta. Crece de forma espontánea en Asia y en la zona mediterránea. Contiene ácido salicílico, selenio y fósforo, además de antioxidantes como los taninos y los flavonoides.
Si usted se cuenta entre las personas que tienen problemas digestivos le recomendamos tomar infusiones de menta poleo para facilitar la digestión, debido a sus propiedades carminativas, contribuye, además a expulsar el exceso de gases en el intestino.
Asimismo, sus compuestos poseen efectos antiespasmódicos, que ayudan a calmar molestias de estómago, y coleréticos con lo cual estimula el hígado para aumentar la secreción de bilis.
Debido a su alto contenido en mentol, se recurre a ella para combatir las afecciones respiratorias. Son conocidas sus cualidades expectorantes y contribuye a aliviar los molestos síntomas tanto de los resfriados como de las gripes tan comunes en nuestro país por los cambios de tiempo. Por si fue poco, actúa como descongestionante del sistema respiratorio y los pulmones.
Durante muchos años, la menta poleo fue utilizada en el tratamiento de la histeria, pues sus componentes poseen efectos sedantes suaves. Si quiere tener un sueño más relajante no dude en beber una infusión de esta planta media hora antes de irse a dormir.
En el caso particular de las féminas, se utiliza para estimular el flujo sanguíneo en el área de la pelvis y el útero. Una observación: no usar nunca durante el embarazo.(Radio Rebelde)









